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miércoles, 24 de febrero de 2010

miércoles, 17 de febrero de 2010

Una costumbre muy sevillana.

    Estos dias se está produciendo un debate en los medios deportivos sevillanos en referencia a cual será el estadio que albergue la final de la Copa de Rey de futbol, que disputarán el Sevilla y el Atlético de Madrid.

    A mí, cómo bético, ni me va ni me viene la decisión por la que finalmente opten ambos clubes, pero lo que si me afecta, como sevillano, es que en general, en los medios se despotrique a diestro y siniestro sobre el estadio de la Cartuja y se alabe al Santiago Bernabéu sin ninguna pega. Y es que el Olímpico es un granito que todavía duele a los más reacios a los cambios en la ciudad. Y siempre se le atacará.

    No voy a ser yo el que diga que la Cartuja es mejor que ningún otro estadio, pero tampoco me valen los argumentos que exponen en diversos medios radiofónicos basados en que, a la conclusión del partido, la Cartuja tiene problemas de evacuación de los vehículos. Y no me vale, porque estos señores que tan facilmente afirman ésto, no habrán pensado que tampoco es factible aparcar en la puerta del Bernabéu, que como poco habrá que darse su caminata de 15 minutos al estar cortadas al tráfico las calles que lo rodean o bien tomar el metro, pero esto debe ser más cómodo después de un AVE o 6 horas de conducción que un atasco de media hora, por otra parte normal en esta ciudad a la salida de cualquier otro estadio, al menos antes del metro. 

    Pero esa costumbrita de poner el parche antes de la herida y subestimar la capacidad de organización de nuestra ciudad, tantas veces demostrada, es muy de aquí:
    Es que en Madrid llega el metro al estadio, dicen los mismos que critican la construcción del nuestro y se olvidan de que aquí van en coche hasta a por el pan a la esquina.
    Hay que ver el dineral que se gastaron en el estadio y nunca hacen nada, y a la hora de la verdad apoyan cualquier otra ubicación antes que la nuestra y no piensan en sectores ligados al turismo que rezan por que haya eventos de este tipo y más en los tiempos que corren.
    Hombre, es que el Bernabéu le dá caché a la final, mire usted, el caché para los artistas, el sevillista que a duras penas llega a final de mes y financia su carnet año tras año, agradecería el gesto de poder ver a su equipo ganar un título sin tener que gastarse un dinero curioso entre viaje, alojamiento, manutención y entrada. Y además celebrarlo en la Puerta de Jerez, eso si que es caché.

    Por favor, a ver si evolucionamos en esta ciudad y empezamos a apreciar lo que tenemos, no le demos más ventajas al rival y luchemos por lo nuestro olvidándonos de una vez del politiqueo y la dualidad sevillana. Que qué bonita es mi Sevilla, pero que mal está tó.

Publicado también en: El Desmarque Sevilla

lunes, 15 de febrero de 2010

El Día de la Marmota.

   No sé si será una Ley de Murphy aquello de que tras una semana de trabajo intensa y en la que los días soleados te incitaban a salir corriendo o "ponerte malo" de repente, esas semanas interminables en las que se te ocurría de todo para hacer a partir del viernes por la tarde, y se te iba a quedar más corto que nunca el fin de semana, resulta que a eso de las 12 de la mañana del viernes empieza a llover. Y sigue por la tarde. Y por la noche. Y el sábado te levantas y ahí está la lluvia, todo el día lloviendo... a ver que tal el domingo. Más de lo mismo. Lluvia y más lluvia, que sobre las 7 u 8 de la tarde va desapareciendo poco a poco y milagrosamente, el lunes tempranito, ya se ha ido y luce un cielo despejado al que te dan ganas de escupir aún sabiendo que te lo va a devolver con toda seguridad.

    Pues hoy hace dos semanitas desde que estrené posición social y creo que estoy viviendo un fin de semana de esos pero interminable. Creo que no ha parado de llover desde entonces y de momento los planes que se me habían ocurrido para mis "ratos libres" están más empapados que Mimosín en su bautizo.  Es como el día de la marmota pero sin gracia. Este fin de semana, que ha sido "grandisoso" en cuanto a lo climatológico en toda España, hemos estado de casita rural. Al menos he visto llover desde otra parte. Me queda el consuelo de que en Beijing hace sol estos días, así que si la cosa sigue fea por aquí y todo continúa igual por allá, las vacaciones no serán tan húmedas. Que tontería.

    Bueno, esperemos que el anticiclón de las Azores nos haga una visita, que ya le vale este año.

martes, 9 de febrero de 2010

La Primera Semana

   Ya hace una semanita que me mandaron a la venta... Estos días no he escrito sencillamente porque no me apetecía. ¿o es que los parados no tenemos fines de semanas? ¡Y llegan hasta el lunes!

   Informo al parado que tenga ganas de salir del país:

   Si te quedas parado y pides la prestación (cobrar el paro, como se ha llamado toda la vida) te tienen un pelín pillado por los cataplines/nas. Por ejemplo en el caso de las salidas al extranjero.
   A cambio de cobrar el paro te comprometes a buscar activamente un nuevo empleo, por lo que ese es exáctamente tu empleo actual: buscar trabajo ¿o para que te crees que te pagan?  Por tanto, si te vas unos días a... que te digo yo... China, por ejemplo, pues tienes que dirigirte al INEM y (como en todos los trabajos) pedir permiso para irte unos días, máximo 15, si es por motivos distintos a buscar trabajo fuera de España, formación o cooperación internacional.
   Si tu salida en cambio es por alguna de las razones que mencionaba antes, y según la página del ministerio de trabajo (mi empresa actual) te puedes largar hasta un año, tiempo durante el cual dejarás de percibir la prestación por desempleo hasta tu vuelta, reanudándose ésta tal y cómo la dejaste. Un ejemplo: si tenías un año de paro, te vas habiendo cobrado 2 meses y antes de un año vuelves, puedes solicitarlo de nuevo y te quedarían 10 meses aún.  No está mal, siempre y cuando te vayas a currar o estés en el taco, porque buscar trabajo sin cobrar nada no debe ser fácil y encima fuera de tu país.  Es una manera de controlar los años sabáticos del personal.

   Pero la web del ministerio debe estar algo obsoleta o incompleta, ya que en la oficina del INEM me comentaron otra posibilidad que no se menciona ahí: si la salida es dentro de la U.E., puedes optar por seguir cobrando el paro, el tiempo que estés buscando trabajo fuera, haciendo tus cursos, etc. Por lo cual la cosa cambia, ya que al encontrarnos en territorio europeo en temas de trabajo hay mucha más libertad. Hay que ver cuanto bien hizo la Ley Bosman.

   No estoy muy seguro de ésto último. Me refiero a la salida al extranjero si no es exclusivamente para buscar trabajo. La chica del INEM parecía muy convencida, pero en el ministerio no tanto: Web RedTrabaja del Ministerio

jueves, 4 de febrero de 2010

Extraña criaturita en el INEM

   Pues ya pasé por el INEM. Desde las 10 hasta la 1 esperando turnos para sacar la cartilla, para recoger el formulario y finalmente para solicitar la prestación. Parece que a alguien de mi ex-empresa se le olvidó darme la baja en la seguridad social, así que se ha quedado mi solicitud pendiente...
   Me da la impresión que las cifras de parados tan sonadas de enero van a tener su réplica en febrero. Si la mitad de las oficinas de empleo estaban hoy como la que yo visité, esto va para arriba... en un mes lo veremos.
   No le echo toda la culpa de la tardanza a los funcionarios, hay mucho despistado suelto y alguno que no tiene nombre. El caso más espectacular que me encontré sucedió así:

     Un señor se acerca al mostrador porque le llega su turno. 
      -señor:"es que el Ayuntamiento me ha dado una carta y quería saber que tengo que hacer"
      -funcionario:"¿que dice la carta?"
      -señor:"no lo sé, no lo entiendo"
      -funcionario:"pero, ¿le decía que viniera aqui?"
      -señor:"no sé"
      -funcionario un poco mosqueao ya:"¿me enseña la carta?"
      -señor:"no la traigo"
      ...

Te puedes imaginar la carita del funcionario.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Un día extraño.

   Ayer fué un día raro. Cuando te llevas tanto tiempo ahorrando ratos libres y teniendo prisas por todo, un día en el que tu única obligación es devolver el coche y teléfono de la empresa (y sin prisas) te resulta cuanto menos inquietante.
   Después de dejarlo todo, me dí un paseo hasta el metro y tuve sensación de liberación. Nadie me esperaba para hacer nada, por lo que seguí paseando hasta la siguiente parada. No siempre se tiene tiempo de pasear bajo el sol a la una de la tarde con tu mp3, a esa hora se suele estar mirando el reloj para ver que queda una hora para salir a comer.
   Hoy, a comer a casa de mi madre, donde otras veces he ido con el tiempo justo y no podía ni sentarme un minuto en el sofá. Ayer me senté, y no podía evitar un gusanillo en el estómago que me decía: "te tienes que ir...", "vas a llegar tarde..." y entonces pensaba: ¿y que pasa? ¿me van a echar? y el gusano se dormía.

   No se me quita aún esa sensación de culpabilidad por estar en casa a estas horas. Y es que nos enseñan desde pequeños a tener una rutina diaria de la que rara vez sales, y cuando eso ocurre les llamamos ocasiones especiales como festivos, vacaciones, asuntos propios, bajas,... que siempre se te hacen cortas. Tengo que cambiar esto porque así no vamos a ninguna parte.

   Para terminar el día cené... ¡hamburguesa de surimi! Pues sí que fué raro el día.

martes, 2 de febrero de 2010

Mi primera vez.

Son las 9:30 de la mañana. Llevo media hora despierto.

Hoy estreno estado social: estoy parado. Sí, he dormido bien.

Ayer a las seis de la tarde tras dos largas horas de espera, mi jefe no tuvo nada más importante que hacer y por fín me atendió para decirme lo que ya intuía desde hacía un buen rato.
Pistas:    - dos compañeros más en el mismo pasillo esperando.
             - aunque me citaron sin dar motivos, a ellos sí le habían dejado claro a lo que venían.
             - llevaba un par de meses prácticamente rascándome la barriga.

   Tengo 32 años y es la primera vez que me veo en esta situación. Se que esto es un drama para mucha gente. Unos porque la economía familiar se les viene abajo aún cobrando desempleo, ya que se ven asfixiados por grandes cuotas de préstamos e hipotecas que se comen el paro y todo lo que se ponga por delante. Otros, de edad avanzada, ven cómo sus ultimos años de cotización se emborronan y hacen bajar su futura pensión. Después están los fatiga, esos que, cuando se fantasea con que te toque una primitiva, dicen que no dejarán de trabajar en la empresa o que se montarían la suya propia. No sé que les pasará por la cabeza ahora que están parados, debe ser deprimente perder lo que le da sentido a tu vida. Por suerte, eso tiene arreglo.
   Yo no estoy en ninguno de los casos anteriores. No tengo deudas asfixiantes, no estoy cerca de la jubilación y no me gusta mi trabajo (¡ni trabajar, que coño!) y a pesar de ello lo he llevado a cabo los últimos 9 años muy "profesionalmente". He sido un buen trabajador, no he dado problemas a nadie, me he llevado bien con casi todos mis compañeros e incluso creo haber hecho alguna amistad... 
   Mi caso es diferente, eso dirán todos. Ahora me apetece pensar y reflexionar, pasear, atender mis hobbys, y replantearme una vida estereotipada que llevo un tiempo cuestionándome. Haga lo que haga, creo que me merezco el descanso.
  
   Siempre he trabajado en empresas grandes, con grandes nombres, grandes logotipos, grandes cuentas, grandes presupuestos, grandes facturaciones,... Y con minúsculo o casi inexistente trato humano. Eso de que "somos un número para ellos", "cuando no les intereses te echarán", "nadie se acordará de las horas extras que trabajas sin cobrarlas", "¿quien crees que te valora aqui?", "cada uno va a salvar su culo" son verdades cómo catedrales. Doy fé.

   Tengo muchas cosas pendientes de hacer que el trabajo no me dejaba. Ayer oí la frase "el trabajo no me ha dejado realizar mi vocación", que gran frase. Aunque no estoy seguro de tener una vocación clara. Me gusta picotear de allí y de aquí cuando tengo un poco de tiempo libre y me suelo cansar pronto de lo que hago y lo retomo más tarde. No creo que a eso se le pueda llamar vocación.

   Pero ahora, la cosa cambia. Ya no tendré tiempo libre "preestablecido". Mi tiempo no se regirá por los horarios de oficina. Puedo establecer mi propio horario o lo que es mejor: no tenerlo. El tiempo es mío e intentaré manejarlo a mi antojo. Digo intentaré porque esto va a llevar su tiempo, valga la redundancia. De momento el INEM sigue teniendo horario fijo, así que en un par de días me tocará visita programada...