En mi pueblo, hay un hombre que vende pan por las calles en su furgoneta. Yo no suelo comprarle sobre todo porque no pasa por mi calle a menudo y tengo un horno de pan debajo, pero sobre todo es porque si le pides una barra de pan te "regala" una bolsa de regañá, y un par de roscos, lo que hace que la barra de pan te salga por más del doble. Todo esto, eso sí, con una sonrisa de oreja a oreja que parece decir "que listo soy y cómo te la he metido". Pues algo así han empezado los señores de Mc Donalds a hacer con sus Mc Menús. Si no especificas, te endiñan el menú grande con todos sus complementos cebadores grandes. No es que defienda este tipo de comidas, pero si a alguien le apetece ir a comer a este "restaurante", que sepan que ante la crisis, la picaresca y el engaño al consumidor (que por otro lado no es ninguna novedad) es la solución, y esta cadena no iba a ser menos.
Un aplauso al lubreras que ideó esta estrategia comercial, y de camino véndanle unos Mc Menús para celebrarlo.